La flota pesquera de Mazatlán pasa por momentos de incertidumbre y su futuro pende de un hilo, aseguran empresarios del sector.
Afirman que la situación actual de este gremio no es la mejor y que es necesario reactivar los navíos dedicados a diversas actividades de captura; sin embargo, se requiere una estrategia ante los altos gastos de operación.
No todo está perdido; esperan remedios a la crisis
Los propios empresarios señalaron que, a pesar de tener aproximadamente 300 embarcaciones atracadas en los muelles de Mazatlán, aún existe un punto de retorno antes de que esta industria llegue a la quiebra total.
Barcos, empresas y personas: los principales afectados
Añadieron que este fenómeno no es un hecho aislado, sino una realidad visible en cada parte del muelle, tanto en los barcos como en las empresas relacionadas con la actividad pesquera, desde las dedicadas a la captura hasta las proveedoras de insumos, así como en los negocios que dependían de ellas.
La flota pesquera aún no se declara vencida, pero el reto es cada vez mayor: encontrar la forma de mantenerse a flote antes de que la crisis termine por hundir al sector.