El otro acusado de Sinaloa es el senador morenista Enrique Inzunza. Probablemente confía en el fuero y en la defensa de su partido y dice que todo eso podría ser suficiente para no acabar en los tribunales de Brooklyn, pero tal vez no se siente tan confiado y seguro de que López Obrador lo pueda proteger, ya que no se presentó en el Senado. Dijo que no tiene por qué dar explicaciones. Aseguró que ayer reaparecería en la Comisión Permanente del Senado y no llegó. Ahora no se sabe si está en Badiraguato. Y poco a poco sus compañeros de partido comienzan a dejarlo solo.