Con cultivos, cantos de mariachi y oraciones, decenas de agricultores se reunieron en el templo de La Lomita, en la capital sinaloense, para participar en la tradicional misa de San Juan, donde la petición fue la misma: que lleguen las lluvias para el campo sinaloense.
La celebración, que también conmemora el Día del Agricultor, reunió a productores que acudieron para agradecer por las cosechas obtenidas, pero también para pedir por una mejor temporada, tras un ciclo marcado por la sequía y las dificultades en el campo.
“Es una forma de agradecer. Estamos aquí porque superamos una temporada difícil, pero aquí estamos y seguimos de fiesta, seguimos unidos para festejar una nueva temporada agrícola. Más que nada, es agradecer”.
La sequía permanece; tiempos difíciles para el campo
Año con año, los productores acuden a esta celebración para renovar la esperanza de que las lluvias lleguen a tiempo y permitan un mejor ciclo agrícola.
Detallaron que este año la petición cobró mayor fuerza ante los efectos de la sequía, los bajos rendimientos y los problemas que han enfrentado quienes dependen de la tierra para salir adelante.
El cielo como esperanza para el campo sinaloense
Durante la misa, los agricultores escucharon mensajes de reconocimiento a su labor y a la perseverancia con la que enfrentan los retos del campo.
Muchos coincidieron en que ser agricultor es más que un trabajo; es una actividad que exige volver a empezar una y otra vez, aun cuando las condiciones no son favorables.
Entre la fe y la tierra, una petición compartida
Y es que, para quienes viven del campo, la llegada de las lluvias no solo representa agua para las presas y los cultivos, sino también la esperanza de un mejor año para las familias sinaloenses cuyo principal ingreso proviene de la agricultura.