El entusiasmo por vivir un partido histórico terminó convirtiéndose en una pesadilla laboral para una entrenadora personal en México.
A través de un video en redes sociales, la joven compartió cómo un simple gesto de cortesía hacia un cliente con el que compartía la pasión por el fútbol provocó que perdiera su empleo de manera fulminante, todo debido a los celos de la esposa de este.
La coach relató que tuvo la oportunidad de asistir a la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ en México. Al ser un tema de conversación recurrente durante las sesiones de ejercicio uno a uno, decidió enviarle a su cliente una fotografía del ambiente en el recinto.
"Compartiéndole como la experiencia, sin contexto. No sale nadie, no salgo yo. O sea, para mí fue una foto sumamente inocente", explicó, detallando que solo se apreciaba la panorámica del estadio.
Ella perdió su trabajo por una foto del Mundial. La esposa, molesta por la imagen, provocó que su cliente dejara de contratar sus servicios como entrenadora personal.
— Prófugos del Ácido Fólico (@EsdeProfugos) June 24, 2026
¿Qué opinan? ¿Fue una exageración o ella cruzó los límites profesionales? pic.twitter.com/inXBrWVWQM
Esposa se pone celosa por una foto de un partido
Horas después del encuentro deportivo, la entrenadora recibió una llamada desde el teléfono de su cliente, pero para su sorpresa, quien estaba del otro lado de la línea era la esposa de este, reclamándole con una dura frase: "¿Sí sabes que andas con un casado?".
A pesar de que la entrenadora intentó aclarar la situación explicando que era una simple imagen del partido (acompañada del texto descriptivo: "mundial, estadio, México, ganó") y recordándole que su único vínculo era profesional ("Soy su coach"), la mujer terminó colgándole el teléfono.
El cliente desapareció sin dejar rastro
Aunque el usuario se comunicó posteriormente para disculparse por la escena de celos de su pareja y asegurar que se verían el lunes a la misma hora para entrenar, la realidad fue muy distinta:
El lunes, la entrenadora llegó al lugar acordado y el cliente nunca se presentó.
Explicó que no recibió ningún mensaje de cancelación para evitarle la pérdida de tiempo; el hombre simplemente desapareció de su agenda de trabajo.
La entrenadora cerró su testimonio cuestionando a los internautas sobre cómo habrían reaccionado en su lugar, sosteniendo firmemente que compartir un gusto en común no justifica la pérdida de un espacio laboral de forma tan abrupta. ¿Tú qué opinas?