El senador morenista Enrique Inzuznza dice que va a regresar el miércoles y que tiene fuero. Este senador lo que tiene es todo un catálogo de acusaciones de los Estados Unidos con una denuncia que según el documento, el senador sinaloense le dio al cártel de Sinaloa los nombres y las direcciones de los candidatos de oposición y de otros críticos y que se los dio para despejar el camino a Morena en las elecciones con las que llegaron al poder en Sinaloa. Le dio los nombres, las direcciones para que los presionara, los desapareciera, los amedrentara.
En un acto desesperado, el senador y Morena dicen que la denuncia es resultado de sus acusaciones en tribuna contra Maru Campos, contra la gobernadora de Chihuahua. Y que por eso entonces surgió desde los Estados Unidos la orden de aprehensión. Pero el senador no es el único que quiere con ese argumento contener la catástrofe en el partido de López Obrador. El fiscal para asuntos relevantes, Ulises Lara, quiere encontrar en el caso de los agentes de la CIA que participaron junto con elementos del ejército en la destrucción de un narcolaboratorio en Chihuahua, quiere encontrar en eso un motivo para tapar el escándalo criminal de Morena.