El Gobierno prepara una iniciativa que podría afectar memes, parodias y contenido creado con inteligencia artificial, mediante sanciones por el uso de imágenes, voces, marcas y logotipos. Sus críticos advierten que esto podría convertirse en una forma de censura contra la sátira política.
La propuesta también contempla multas millonarias para redes sociales, plataformas y proveedores de internet.