Una función de la película Kimetsu no Yaiba en un cine de Arizona se convirtió en escenario de indignación y violencia. Un hombre fue descubierto orinando sobre un menor durante la proyección. La reacción del público fue inmediata.
Los presentes lo confrontaron, lo sacaron de su asiento y lo golpearon brutalmente. El
sujeto terminó en posición fetal.
El personal del cine detuvo la película y pidió la intervención de las autoridades.
El hombre fue arrestado y enfrenta cargos por exposición indecente, conducta desordenada, daño criminal y negarse a identificarse.