En Colombia, una población de alrededor de 80 hipopótamos ha generado durante años un serio problema ambiental. Se trata de los llamados hipopótamos de Pablo Escobar, descendientes de ejemplares que el narcotraficante introdujo ilegalmente en su hacienda en los años ochenta, y que con el tiempo se reprodujeron sin control.
Ahora, tras más de tres años de negociaciones, se ha alcanzado un acuerdo internacional impulsado por la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México, para reubicar a estos animales en un santuario especializado en la India.
El destino será Vantara, un complejo de conservación de gran escala creado por el joven multimillonario indio Anant Ambani, quien ofreció recibir a los hipopótamos en instalaciones diseñadas para su bienestar y cuidado integral.
Esta solución evita medidas extremas como la eutanasia y apuesta por el traslado humanitario. El operativo incluye estrictos protocolos veterinarios y de bioseguridad para su viaje intercontinental. Con ello, estos animales tendrán una segunda oportunidad en un entorno seguro, mientras se reduce su impacto en el ecosistema colombiano.