Los últimos meses de la administración del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, se han visto envueltos en una crisis de desapariciones en la zona sur de la entidad, en especial a raíz del conflicto armado entre grupos del crimen.
El caso que ha trascendido con mayor foco es el de Carlos Emilio Galván Valenzuela, un turista de Durango que de querer pasar unas tranquilas vacaciones y una noche de fiesta, terminó por desaparecer en las entrañas del puerto la madrugada de 5 de octubre de 2025.
Aún buscan a Carlos: sin respuesta de gobierno estatal
Hoy a casi siete meses de desconocer su paradero y entre las exigencias de una familia quebrantada y una sociedad duranguense estremecida, en la administración de Rocha Moya ha decidido pasar la responsabilidad a instancias nacionales y hacer oídos sordos.
Las desapariciones no solo han afectado a la catalogada como la segunda ciudad más importante de Sinaloa, sino que ha trascendido al resto de municipios de la zona sur de la entidad.
Mineros desaparecidos: caso de fosas de El Verde
Uno de los casos es el de 10 mineros privados de la libertad en el municipio de Concordia el pasado 23 de enero y que posteriormente daría pie a uno de los episodios más tétricos en la entidad tras el descubrimiento de una serie de fosas clandestinas en la sindicatura de El Verde.
Estas zonas de inhumación clandestinas fueron destapadas aproximadamente una semana después del reporte de la desaparición de los colaboradores de la mina, de donde a la postre se daría a conocer de manera escalonada la localización de los restos de por lo menos nueve de los 10 trabajadores.
Cementerio clandestino sin contabilidad oficial
Paralelo a mientras se encontraban los restos de estas personas, se pudo conocer de a poco que la conocida como mina número 1 era apenas la entrada a un enorme cementerio con decenas de fosas que hasta este momento no se han podido contabilizar con exactitud.
Mexiquenses desaparecidos: todavía se busca a cuatro hombres
Tras lo suscitado con Carlos Emilio, el turismo nuevamente resultó afectado en la Perla del Pacífico, con la desaparición de cuatro turistas oriundos del Estado de México el pasado 3 de febrero.
Este tema conmovió a la población mexiquense, ya que se pudo saber por medio de la autoridad que tanto Omar; Javier; Gregorio y Oscar viajaban a bordo de un vehículo en la zona de Cerritos y tras ser interceptados por un grupo armado, no se ha vuelto a saber algo de ellos.
Colectivos de búsqueda: Mazatlán el escenario del reclamo
En este contexto colectivos de búsqueda de personas desaparecidas tanto de Sinaloa así como de otras entidades han tomado a Mazatlán como un bastión para el reclamo de la aparición con vida de las cientos de personas que no han regresado a casa.
Hoy, más que una crisis de seguridad, lo que queda en evidencia es una administración que no ha estado a la altura de sus propias responsabilidades.