El 16 de septiembre de 2023, mientras se vestía después de bañarse, Dyana sintió una bolita en su mama derecha. algo no le pareció normal y decidió acudir al médico.
Los estudios confirmaron el diagnóstico que temía: cáncer de mama.
El miedo llegó con aquella palabra, pero Dyana no estuvo sola. Su hermana, su pareja y sus amigas se convirtieron en su red de apoyo durante el proceso.
Su tratamiento fue a base de terapia hormonal, sin necesidad de quimioterapias, ni radioterapias, y hasta hoy continúa con él.
Dyana se realizaba mastografías cada año, pero en 2023 recibió el diagnóstico. su historia recuerda que, aunque los estudios periódicos son fundamentales, también es importante acudir al médico ante cualquier cambio en el cuerpo.
Hoy, quiere que otras mujeres sepan que el cáncer no significa que todo esté perdido y que pedir ayuda, recibir apoyo y continuar con el tratamiento son parte del camino.