El temor a salir a las calles sigue ganando terreno entre los sinaloenses, ante una ola de violencia que parece no dar tregua y las autoridades que no han logrado garantizar la seguridad ni devolver la tranquilidad a las familias.
Muestra clara de esta crisis fue el ataque a balazos a las instalaciones de la Feria Ganadera, un espacio tradicionalmente familiar, ocurrido a menos de diez días de que abra sus puertas al público y que pone en evidencia la vulnerabilidad de los espacios públicos.













