Con flores, vestidos elegantes y rostros de calavera, La Catrina se ha convertido en una de las figuras más representativas del Día de Muertos en México.
Pero más allá de su apariencia, esta imagen guarda un significado que va más allá de lo artístico: representa el amor, los recuerdos y la manera en que las familias mexicanas mantienen presentes a quienes ya no están.













