Rocha e Inzunza se presentaron en la Fiscalía de Culiacán, en su terreno. En el mismo lugar controlado por otro de los señalados por Estados Unidos, Damaso Castro Saavedra, el vicefiscal con licencia acusado de recibir 11 mil dólares mensuales a cambio de dar pitazos sobre los operativos de la policía y dar protección a los chapitos. Más tarde llegó el alcalde con licencia Juan de Dios Gámez, y también el exjefe de la Policía de Investigación Estatal, Marco Antonio Almanza. Recordemos que desde este lugar, una vez estuvo la anterior fiscal de Rocha, Sara Bruna Quiñonez, quien mintió e hizo todo montaje para ocultar el asesinato de Héctor Melesio Cuén, opositor político de Rocha, y que Ismael el Mayo Zambada dijo que fue asesinado en la misma finca donde fue citado por Rocha y no en un asalto en una gasolinera como nos hicieron creer. Tal vez esta sea la razón por la que Rocha e Inzunza no temen, se sienten protegidos...