“Sinaloa es gobernado por un criminal": aseguraron políticos de oposición luego de que Rubén Rocha Moya confirmara su reincorporación como gobernador, tras haber solicitado licencia en mayo de este año.
Fueron 112 días los que el morenista permaneció separado del cargo, tras los señalamientos realizados por el gobierno de Estados Unidos sobre presuntos vínculos con el crimen organizado.
“Es una vergüenza, no ha dado resultados, está involucrado con el crimen organizado; es un delincuente. Están dando un mensaje terrible, no solamente a México o a Sinaloa, sino también al mundo al permitir esto.”
Actores políticos de oposición señalaron que el retorno de Rocha Moya representa una muestra de la falta de garantías en las instituciones de justicia, al permitir que el Ejecutivo estatal vuelva a ser encabezado por una persona bajo indagatorias de esta índole.
Advierten incertidumbre tras el regreso del mandatario
Los opositores aseguraron que el restablecimiento del gobernador genera zozobra sobre el estado de derecho y sobre la conducción del gobierno estatal de cara a los meses venideros.
“Me preocupa mucho cómo van a venir los siguientes días, cómo se va a detonar todo esto. Al final, lejos de estar pensando en la justicia, en recuperar el estado, en las víctimas, en las niñas y niños asesinados o en todas las personas desaparecidas, Morena sigue pensando nada más en ellos.”
Exigen esclarecer los señalamientos internacionales
Ante este escenario, representantes de los partidos de oposición manifestaron que mantendrán una vigilancia estricta sobre la administración pública y exigieron que las acusaciones formuladas contra el gobernador sean investigadas de manera exhaustiva y transparente por las autoridades correspondientes.
El regreso de Rocha Moya marca el inicio de un nuevo capítulo en el Poder Ejecutivo de Sinaloa, mientras las críticas de los bloques opositores y las tensiones políticas continúan en aumento.