El regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa este viernes no contó con el aval de la dirección de Morena ni de la Secretaría de Gobernación, entidades que tomaron distancia al catalogar su reincorporación como una decisión de carácter estrictamente personal.
A través de un comunicado, la Secretaría de Gobernación aclaró que no tuvo conocimiento previo sobre el retorno del mandatario estatal y precisó que las investigaciones conducidas por la Fiscalía General de la República (FGR) continúan en curso.
Su regreso: Una decisión personal
Tanto la dependencia del Gobierno federal como el partido Morena indicaron que la determinación de retomar las funciones del Poder Ejecutivo en Sinaloa correspondió de forma exclusiva a Rocha Moya.
Acusaciones de EE. UU. siguen bajo indagatoria de la FGR
El deslinde de las instituciones se produce mientras siguen vigentes las indagatorias derivadas de las acusaciones vertidas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que lo vinculan con el crimen organizado. Al respecto, la Secretaría de Gobernación recordó que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) solicitó formalmente al gobierno estadounidense las pruebas documentales de tales imputaciones, manteniendo el respeto al debido proceso.
Por su parte, la dirigencia de Morena reiteró que no fue consultada respecto a la decisión del mandatario, por lo que se deslindó de su regreso al cargo.
De esta manera, Rocha Moya reasume la gubernatura de Sinaloa sin el respaldo formal de su partido ni del Gobierno federal, en tanto avanzan las investigaciones abiertas en su contra.