La joven maestra emprendió su último recorrido desde la funeraria hasta el panteón, mientras el cariño y el dolor de los suyos se hacían presentes tras haber sido asesinada durante una agresión en el puerto de Altata, en el municipio de Navolato, la noche del pasado sábado.
Los aplausos y el sollozo de quienes la amaron marcan el recuerdo de su alegría, de su entrega por su profesión y el amor que la rodea.
Un adiós entre mariachi y globos
Al llegar a su última morada, el sonido del mariachi recibió a Jesamel con “Las Mañanitas”, pues este lunes cuando debía estar festejando su cumpleaños 35, se le dio el último adiós en un homenaje que mezcló el amor, el dolor y el cielo nublado como testigo.
En ese instante, decenas de globos blancos fueron liberados, simbolizando el adiós y la esperanza de que su recuerdo vuele alto, tan alto como sus sueños y su alegría.
Jesamel se fue entre flores, aplausos y canciones, pero su memoria seguirá viva en quienes la amaron.