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Isvi, el joven ingeniero que encontró en el tatuaje una nueva forma de contar historias

Isvi cambió los planos por la tinta y hoy hace del tatuaje su forma de crear, emprender y contar historias

Isvi (Mario Cortez- Azteca Sinaloa)

Mazatlán, Sinaloa.— Isvi es ingeniero de profesión, pero hace ocho años descubrió en el tatuaje una vocación que comenzó como pasatiempo y terminó convirtiéndose en un proyecto de vida.

Con horas de práctica y disciplina, dejó atrás las dudas y los comentarios de quienes cuestionaban su decisión de dedicarse al arte sobre la piel.

“Cada quien tiene un talento escondido que por azares del destino puede descubrir, o quizá nunca lo descubre, y así lo descubrí yo, fui aprendiendo a no quedarme con el qué dirán, la gente va a hablar al final de cuentas”, relata.

Fue así como emprendió Ink Fire, un estudio desde donde actualmente desarrolla su trabajo como tatuador y busca darle a cada diseño un significado particular para quien decide llevarlo en la piel.

Isvi emprendió Ink Fire (Mario Cortez- Azteca Sinaloa)

Su preparación como ingeniero, explica, también ha influido en su manera de trabajar, principalmente por la disciplina, la precisión y la atención a los detalles que requiere su profesión.

“Si algo he aprendido en estos ocho años es que no debemos tenerle miedo a intentar algo diferente, a veces ahí, en eso que nunca imaginaste hacer, puedes encontrar lo que realmente te apasiona y terminar construyendo tu propio camino.”

Ahora combina ambas facetas en un mismo proyecto, mientras continúa capacitándose y perfeccionando su técnica.

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