Ante la llegada de la temporada de tormentas y ciclones tropicales, especialistas y ambientalistas destacaron que los ecosistemas costeros de la entidad cuentan con una barrera natural clave para su protección: los manglares.
Especialistas señalaron que estas vegetaciones representan la primera línea de defensa contra la fuerza de los fenómenos meteorológicos y las inundaciones. Estos bosques acuáticos actúan como amortiguadores naturales capaces de reducir hasta en un 80 % el impacto del oleaje y las marejadas de tempestad.
Asimismo, resaltaron que ante eventos climáticos como El Niño, las zonas de manglar ayudan a amortiguar el incremento en los niveles del mar.
Frenan el impacto del oleaje y previenen la erosión
Las complejas raíces del manglar cumplen la función de retener el suelo, frenando la erosión de las franjas costeras y conteniendo volúmenes significativos de agua de lluvia o desbordamientos que podrían generar impactos severos en comunidades colindantes con esteros y lagunas.
Refugio de biodiversidad y protección ambiental
Más allá de constituir un refugio para la biodiversidad y un motor económico fundamental para la pesca local, la preservación y cuidado de los manglares en Sinaloa representa una prioridad estratégica para la seguridad y protección de la infraestructura costera.












