Al eco de justicia y marcados por el luto, este Día del Trabajo no hubo celebración para los integrantes del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Culiacán (STASAC), sino una marcha marcada por la indignación y la tristeza tras el asesinato de su dirigente, Homar Salas, ocurrido la mañana del jueves en la capital sinaloense.
Decenas de trabajadores tomaron la avenida Álvaro Obregón, avanzando desde el parque Revolución hasta la catedral; vestidos de color rojo y portando pancartas, marcharon con el peso de una ausencia reciente y una exigencia clara: justicia.
Vacío en el sindicato: exigen esclarecer el homicidio
El crimen que arrebató la vida a su líder y a su compañero Benjamín, mencionan, no solo dejó un vacío en el sindicato, sino también una profunda decepción hacia las autoridades, entre quienes hoy alzaron la voz.
Con dolor e incertidumbre: sin festejo en Día del Trabajo
Detallan que, a un día del atentado, el dolor sigue fresco y la incertidumbre, creciente.
La movilización, que coincidió con una fecha dedicada a la defensa de los derechos laborales, se convirtió en un llamado urgente a las autoridades estatales y municipales; los manifestantes denunciaron que, hasta el momento, no se han dado a conocer detalles concretos del caso ni se ha informado sobre personas detenidas.
En Culiacán, el Día del Trabajo se vivió distinto: se transformó en una exigencia de justicia en medio de la creciente ola de violencia en Sinaloa.