Un vuelo de rutina con destino a Los Ángeles terminó en una situación crítica en el Aeropuerto Internacional de Denver, cuando un Airbus A321, con 231 pasajeros a bordo, tuvo que cancelar el despegue de forma inmediata.
La aeronave ya había superado los 230 kilómetros por hora cuando un peatón ingresó ilegalmente a la pista, pocos minutos después de haber cruzado la cerca perimetral del aeropuerto. El impacto fue mortal para la persona y desencadenó un incendio en el motor derecho, además de la presencia de humo dentro de la cabina.
Pasajeros describen momentos de pánico, con el avión sacudiéndose violentamente antes de detenerse por completo. La tripulación activó los toboganes de evacuación para sacar a los ocupantes de forma urgente.
El saldo fue de 12 personas con lesiones leves, cinco de ellas trasladadas a hospitales cercanos. El hombre atropellado murió en el impacto, y las autoridades confirmaron que no era empleado del aeropuerto.
Autoridades ya investigan cómo fue posible que alguien lograra acceder a una pista activa en tan poco tiempo.