La historia de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, llegó a su fin este lunes 2 de marzo de 2026 en Zapopan, Jalisco.
Tras haber sido abatido en Tapalpa y trasladado a la Ciudad de México, sus restos regresaron a Guadalajara para un supuesto funeral que mezcló el lujo extremo con la tensión de un operativo de seguridad de alto nivel.
El cuerpo del líder criminal arribó procedente de la capital del país. Para su despedida, la familia no escatimó: el presunto cuerpo de “El Mencho” fue trasladado en un ataúd dorado, aparentemente bañado en oro, con un valor estimado de un millón de pesos.
El presunto velorio del líder delictivo inició en una funeraria de la colonia San Andrés, en el oriente de Guadalajara, donde se mantuvo una vigilancia permanente por parte de fuerzas federales.
La mañana del lunes, el cortejo fúnebre partió hacia el panteón Recinto de la Paz, donde las carrozas fueron recibidas con banda sinaloense.
Entre los arreglos florales que llegaron al lugar, llamó la atención una corona con la figura de un gallo, símbolo con el que se identificaba al criminal.
Una vez dentro del complejo funerario se llevó a cabo una celebración religiosa privada. Durante una hora, los asistentes despidieron al originario de Michoacán antes de avanzar hacia el área de sepultura.
Minutos después de la ceremonia, el cortejo caminó hacia la tumba donde finalmente fueron depositados los presuntos restos de “El Mencho”. Con este entierro, realizado a poco más de una semana de su muerte, se cierra el ciclo del criminal más buscado de los últimos tiempos.