“Es difícil que las personas que no tienen discapacidad te estén diciendo cosas, que eres inválido”.
Enfrentarse a las críticas y a los calificativos inapropiados es parte de la lucha diaria de Fernanda, una joven de 14 años que nació a los ocho meses de gestación con diagnóstico de hidrocefalia y mielomeningocele, la forma más grave de espalda bífida, lo que la llevó a depender de una silla de ruedas.
Fernanda de Jesús Robles Lárez: padece espalda bífida
“La primera silla la tuve a los tres años. Empecé con muy poco movimiento; mis papás me ayudaban a moverme”.
Luego de pasar temporadas en hospitales, someterse a cinco cirugías y atravesar un largo proceso de rehabilitación y entrenamiento en el uso de la silla de ruedas, ha logrado una mayor independencia.
Con constancia ha logrado independencia
“Puedo comer, puedo bañarme yo sola, cambiarme, pero algo que sí me limita es la entrada del baño; ahí es donde me ayuda mi papá".
A pesar de ser un poco tímida, es inquieta y soñadora. Su familia le ha enseñado que nada es imposible y que estar en una silla de ruedas no puede limitar sus aspiraciones. Eso la llevó a pensar en convertirse en diseñadora de ropa y calzado para personas con discapacidad.
- “Creo que hacer diseños para personas que están en silla de ruedas o que puedan tener alguna limitación, para que no se les vea nada; o sea, algo íntimo, para que no se sientan incómodos”.
- ¿Quién consideras que es tu pilar más importante o tu inspiración en la vida?
- “Mis papás, porque son muy buenos conmigo y con las personas que tienen discapacidad”.
Esa motivación por parte de su familia es lo que la ha llevado a romper estereotipos y a realizar actividades como el jazz.
Su silla de ruedas no es limitante
“Desde muy pequeña me ha gustado bailar, siempre me gustó. En segundo de primaria entré a clases de jazz porque me llamaba la atención y me han apoyado para que siga haciéndolo”.
Así es como Fernanda, la tercera hija y la menor de su familia, ha encarado su destino. Le ha plantado cara, ha desafiado los pronósticos y ha logrado ponerse de pie, convirtiéndose en un ejemplo para su familia y para la sociedad.