Bien dice el dicho que sin café no hay mañana, y es que esta emblemática bebida, consumida a nivel mundial, puede disfrutarse de diferentes maneras: caliente o fría; con o sin azúcar; negra o con leche.
El expreso con naranja es la representación perfecta de las variantes que existen en el mundo cafetero, gracias a la combinación precisa de jugo de naranja con una cantidad contundente de café, dando como resultado una bebida exótica, pero sobria a la vez.
Todo a la medida exacta: materias primas supervisadas
Aunque pareciera una bebida sencilla, detrás de ella existe un fino proceso que antecede su disfrute: desde tomar la medida correcta de café, donde cada gramo es importante, hasta cuidar la pureza del jugo y la temperatura adecuada.
Café chiapaneco en su punto
Una vez que la mezcla chiapaneca es canalizada, pasa por un proceso de compactación y extracción para obtener un doble shot de expreso, elemento vital de esta bebida que nació con la intención de mitigar el calor de la temporada y ofrecer una variante innovadora.
Café helado con naranja
Con los shots listos, el jugo bien dosificado y el hielo preparado para acompañar los líquidos, la magia sucede. Poco a poco, en un vaso que une dos mundos, nace una fusión que ofrece una manera única de disfrutar un buen café en las rocas.