Cocos frescos son los que llegan todos los días a la bodega del negocio de César, de los cuales, se seleccionan los más abundantes de agua.
Los frutos son cortados casi hasta de manera artística, con una habilidad que él mismo asegura solo los años se la han dado y por fortuna no ha tenido un solo rasguño para poder obtener la refrescante bebida.
Agua de coco: de bebida tradicional a aliciente de salud
El público busca estos litros porque además de ser de extracción diaria, siempre llevan un sello de frescura por el proceso de enfriamiento que César le da a cada botella que espera ser consumida hasta para mejorar la salud.
Más que una bebida refrescante, el agua de coco que César prepara a diario se ha convertido en un aliado de salud para muchos, y en un sello de identidad para su negocio.