Lo que parecía un traslado normal terminó en un chapuzón inesperado en Ciudad Victoria, Tamaulipas. Y es que un tinaco de mil cien litros decidió bajarse de la camioneta, pero sin avisar.
Todo ocurrió cuando el vehículo pasó por un tope y, entre el movimiento y la presión, el contenedor no aguantó, salió volando y terminó estrellándose contra el pavimento, derramando el agua que llevaba dentro.
El susto fue grande, pero por suerte no hubo personas lesionadas ni daños a terceros. El conductor, sorprendido, se detuvo de inmediato para recoger lo que quedó del tinaco.
En redes, no faltaron las bromas, aunque también recordaron que transportar este tipo de carga sin las debidas precauciones puede terminar no solo en risas, sino en accidentes más serios.