Desde el horno, la plancha y la tabla se gesta uno de los mayores exponentes de la cocina mazatleca: el cochito tatemado, que con un toque crujiente gusta a decenas de comensales.
Y es que, Jorge, quien prepara este platillo, asegura que el secreto es el toque crujiente del cuerito, hecho con una receta familiar que logra el punto medio entre suave y crujiente.
“El cuerito doradito es la clave”
Jorge Osuna, un comerciante, explica la preparación del cochito: “El cochito tatemado es puerquito al horno, es horneado, es el cuerito doradito. Nosotros tratamos de complementar un poco más el sabor metiendo cueritos blanditos y buche, para que complemente todos los sabores”.
Con tortillas embarradas de grasita y frijol, trozos de carne se colocan en los tacos o en las quesadillas que se sirven en este lugar. Además, en cada orden no faltan la salsa y las verduras, fieles acompañantes del cochito.
“Ahí ya incluimos lo que es la cebollita morada, cebollita con habanero, los limones, pepinos, rábanos. Cuatro tipos de salsas le ponemos a la gente”, agrega Jorge Osuna.
Así, el cochito tatemado se mantiene como una de las joyas del sabor mazatleco, orgullo de quien lo prepara y placer de quien lo disfruta bocado a bocado.
“El secreto de un buen cochito tatemado es una buena salsa y que el cuerito esté tronador, de ahí para adelante todo viene solo”, finalizó el comerciante.
¿Aguachile macho? Conoce la creación del chef Jorge Tirado, en Mazatlán