En Nuevo León, un evento familiar terminó de manera inesperada cuando una competencia de carreras en un camino de lodo derivó en una pelea entre varias participantes.
Lo que comenzó como una actividad recreativa y enlodada para divertirse y llegar a la meta con un premio en efectivo, rápidamente se convirtió en un forcejeo lleno de jalones de cabello, patadas y empujones.
Decenas de personas presenciaron cómo el ambiente familiar se transformó en caos, cuando dos mujeres comenzaron a pelear e incluso con otros asistentes intentando separar a las involucradas, pero escalo al punto de que dos hombres terminaron intercambiando golpes.
Lo que debía ser un momento de diversión terminó evidenciando cómo un pequeño conflicto puede salirse de control incluso en un evento pensado para toda la familia.