Con el repunte de violencia en el sur de Sinaloa, particularmente en Mazatlán, el puerto se suma a Culiacán como los focos de mayor problemática en el estado, situación que desde septiembre del 2024 viene golpeando al estado, una herencia de la administración del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya no se pudo frenar, así como tampoco ocurrió en el interinato de Yerladine Bonilla.
En la presente administración de la gobernadora Graciela Domínguez, la situación no parece cambiar, debido a que no se reflejan estrategias efectivas contra la violencia.












