La crisis de violencia e inseguridad en Sinaloa continúa cobrando víctimas invisibles. La gobernadora interina de Sinaloa, Graciela Domínguez, reconoció que el desplazamiento forzado en la entidad ha ido en incremento y que las cifras oficiales actuales no reflejan la realidad que viven miles de familias.
De acuerdo con la mandataria interina, el fenómeno del desplazamiento forzado en el estado forma parte de una tendencia nacional derivada del repunte de la violencia.
Dijo que actualmente se tiene conocimiento de aproximadamente 3 mil familias en situación de desplazamiento; sin embargo, la propia gobernadora reconoció que esta cifra se encuentra lejos de la realidad.