En la prensa y en la televisión de México y de los Estados Unidos se han presentado constantemente denuncias, señalamientos contra los hijos de López Obrador y sus amigos familiares también en diferentes negocios, negocios ilícitos, o en el despilfarro sin control del dinero en las obras de su padre, como los trenes, los aeropuertos y la refinería. La misma fiscalía, en tiempos de Gertz Manero, filtró parte de las investigaciones.
Pero no, además de eso, ahora también hay revelaciones que los vinculan con uno de los personajes que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, está pidiendo en extradición.
Así es, quien fuera el responsable de manejar el dinero en los negocios turbios y vínculos con el narco de Rocha Moya.
El periodista Carlos Loret reveló que los hijos de López Obrador, Andy y Bobby, habrían recibido millonarias cantidades de dinero por los negocios que hicieron en Sinaloa, desde obras públicas hasta abasto de medicinas.
Carlos Loret dice que incluso quienes recibían el dinero era el ahora célebre Amilcar Olán, señalado incluso en las filtraciones de la fiscalía.
Las fuentes de Loret señalan que los hijos de López eran recibidos personalmente por Rocha Moya en Sinaloa.
Andy, el hijo de López Obrador, en medio de constantes señalamientos alrededor del dinero, alrededor de las obras públicas, retó a Carlos Loret a presentar pruebas de su denuncia.
Pero este reto, se suma a la ruta de acoso y persecución que desde el régimen de López Obrador se ha instrumentado desde Palacio Nacional, contra cualquier periodista que investigue las denuncias o que las haga públicas, las denuncias de corrupción en obras públicas y hasta los constantes viajes a Badiraguato de su padre.
Sin embargo, a pesar de la persecución y del autoritarismo, los medios no son lo que hoy le quita el sueño al gobierno.
Hay que poner atención que estas denuncias, que estos retos, que esta persecución que es seria y grave, no se convierta en un distractor de la situación que está viviendo hoy el gobierno; porque saben que su nombre y el nombre de varios políticos, puede salir en cualquier momento de lista de narcopolíticos del Departamento de Justicia de los Estados Unidos.