Los actos de vandalismo registrados en múltiples planteles educativos de Culiacán pueden generar afectaciones emocionales entre los estudiantes, principalmente ante la percepción de que las escuelas, que deberían ser espacios seguros, representan un factor de riesgo.
El centro de integración juvenil señaló que, tras este tipo de hechos, entre las principales emociones que pueden presentar niñas, niños y jóvenes se encuentran la inseguridad, preocupación y elevados niveles de estrés.