Las críticas por parte de representantes de la oposición ante el nombramiento de Graciela Domínguez Nava como gobernadora interina de Sinaloa se mantienen, al considerar que fue una pésima decisión que representa la continuidad del “rochismo” en la entidad.
La diputada local del PAN, Roxana Rubio Valdez, aseguró que Domínguez Nava continuará protegiendo los intereses de la actual administración, por lo que consideró que su designación era una postura predecible al colocar a otra representante de Morena al frente del Gobierno estatal.
“Definitivamente, a quien pusieran, al final son morenistas. Morena ha hecho un pésimo trabajo: ve cómo estamos en la violencia, el cierre de empleos, la falta de inversión y el nulo apoyo al campo.”
El mal gobierno seguirá: Aseguran que es más de lo mismo
La legisladora panista indicó que la administración ha sido severamente cuestionada, haciendo referencia a los señalamientos emitidos por autoridades de Estados Unidos en contra de funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, mientras que la parálisis económica y el cierre de comercios representan otros de los problemas graves que afectan a la entidad.
Rubio Valdez consideró que el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, debe ser procesado y juzgado, por lo que insistió en la necesidad de promover un juicio político en su contra, principalmente para evitar un eventual retorno al poder.
“Son los mismos; ellos ya están marcados, están enlodados y su marca está devaluada.”
Finalmente, la diputada hizo un llamado a la ciudadanía a involucrarse en las decisiones públicas que impactan al estado, aunque reconoció que el temor en la población es comprensible ante el clima de inseguridad que atraviesa Sinaloa.












