Una peligrosa tendencia en redes sociales ha encendido las alertas por los riesgos que representa para la salud.
Se trata del “bonesmashing”, una práctica en la que se golpean el rostro con martillos u objetos suficientemente sólidos para hacer daño e intentar conseguir pómulos más pronunciados y una mandíbula definida.
Esta tendencia se basa en la falsa creencia de que los golpes repetidos pueden modificar la estructura de los huesos faciales y mejorar la apariencia.
Sin embargo no existe evidencia científica confiable que respalde este método, por el contrario, especialistas advierten que esta práctica puede provocar fracturas, lesiones en los nervios, daños en ojos, inflamación y problemas dentales o mandibulares, incluso con consecuencias permanentes.
La preocupación aumenta entre los jóvenes que, influenciados por los ideales de belleza difundidos en internet, recurren a métodos peligrosos para cambiar su apariencia.
Ante eso el llamado es a no imitar acciones que puedan lesionarte y recordar que ningún estándar de belleza justifica poner en riesgo tu salud.
¿Y tú q opinas?