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VIDEO| Rocha Moya cedió ante el rechazo social y político

Rubén Rocha Moya regresó a la gubernatura de Sinaloa después de 112 días de licencia, pero apenas un día después volvió a solicitar su separación del cargo.

El regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa tras 112 días de licencia, y su decisión de solicitar nuevamente la separación del cargo apenas un día después, no responde a movimientos aislados ni improvisados, consideró el analista político y de seguridad Alberto Capella.

Se veía venir con diferentes acciones políticas

En entrevista para Azteca Noticias, Capella calificó la primera decisión del mandatario como una acción que transitó entre “lo absurdo y lo temerario”. Sostuvo que, para comprender su alcance, es necesario revisar el escenario nacional y la relación bilateral con Estados Unidos.

Entre los hechos que consideró determinantes, mencionó el retiro de la visa a Andrés Manuel López Beltrán y el traslado del almirante Farías Laguna, testigo relevante en las investigaciones vinculadas al huachicol.

¿Qué pensó Rocha?: Órdenes superiores

Capella argumentó que estos acontecimientos provocaron tensiones severas en los grupos de poder.

“Yo no disociaría la decisión de Rubén Rocha, a quien no le vemos ni el carácter, ni la personalidad, ni tampoco la inteligencia como para tomar una decisión de estas dimensiones en un ajedrez político.”

Fue premeditado: “Tanteó el agua a los camotes”

El analista destacó además la detención de Fausto Corrales, acompañante del exrector Héctor Melesio Cuén Ojeda al momento de su asesinato en 2024. Planteó que la reincorporación de Rocha Moya pudo ser una directriz externa para medir la reacción política y social.

“Parece que el tema no salió bien y el flamante regreso se convirtió en un escándalo de dimensiones que probablemente nunca imaginaron, porque del tamaño del escándalo es el tamaño del rechazo y la molestia en la sociedad mexicana.”

Escándalo político: No esperaban el rechazo

Para el especialista, el efímero retorno concluyó en un severo costo político ante el descontento ciudadano, demostrando una falla en la estrategia gubernamental.

“No es una decisión unilateral que surge de repente porque durmió mal; todo estaba de alguna manera calculado, pero malamente calculado. Siguen viviendo en la burbuja y en la soberbia del poder por el poder.”

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