En la colonia Unión Antorchista, en la capital del estado, el Jardín de Niños María Amparo Ochoa Castaños opera en un espacio prestado, donde madres de familia y docentes señalan que las condiciones ya son insuficientes para atender a los menores.
El plantel ha incrementado su matrícula cada ciclo escolar y actualmente recibe a cerca de 100 niños de distintas colonias y fraccionamientos de la zona; sin embargo, las aulas adaptadas limitan el espacio para el desarrollo de las actividades escolares.
Además, el preescolar no cuenta con techumbre ni áreas adecuadas para el esparcimiento al aire libre, mientras que los espacios interiores resultan reducidos para la labor de los docentes.
“Son aulas demasiado pequeñas, no podemos cambiar a los niños de lugar ni hacer un círculo porque las mesas tapan casi todo el salón.”
Aumenta la matrícula: Sin espacio para estudiar y jugar
El plantel pasó de 89 alumnos el ciclo escolar anterior a cerca de 100 en el actual, con menores que acuden desde sectores como Unión Antorchista, Costa del Sol, La Primavera y diversos fraccionamientos aledaños.
Las familias explicaron que la falta de un terreno propio también limita materias como Educación Física y el tiempo de recreo, obligando a los alumnos a permanecer expuestos a las altas temperaturas.
“Queremos que todos los niños tengan un mejor kínder, un espacio propio, porque actualmente no tenemos el lugar necesario.”
Piden asignación de predio: Ante alta demanda de necesidades
Al respecto, el Ayuntamiento de Culiacán señaló que se han sostenido reuniones con la comunidad educativa; sin embargo, hasta el momento no se cuenta con la certeza jurídica o técnica para la donación o asignación de un predio que resuelva la demanda.