Hay mujeres que cuando se atreven a romper el molde consideramos que nacieron adelantadas a su época, esa es la historia de Susana Cota, quien a los nueve años descubrió que quería practicar un deporte que se pensaba era solo para hombres: el taekwondo.
Ser mujer: No le impidió cumplir su sueño
“Siempre el ser mujer fue una desventaja en el taekwondo, al principio los eventos eran solo para niños, para varones, entonces había que competir contra eso, ¿no? Posteriormente se abrieron más las oportunidades y yo como niña me tuve que medir con generaciones más grandes que yo”.
Cuando inició, apenas cerca de un 20 % eran mujeres, pero eso no le impidió continuar; el deporte la acercaba a un mundo lleno de posibilidades.
Cada color: Representa un avance
Las cintas se van ganando con el tiempo, constancia y disciplina; cada color tiene un significado: el blanco significa pureza, el amarillo es una semilla, el verde representa el nacimiento de la semilla, el azul es el crecimiento de la plantita y que el límite es el cielo, el marrón son los frutos del aprendizaje, mientras el rojo simboliza la alerta previa a avanzar a un nivel avanzado.
Suma 42 años practicando el taekwondo, y en este camino no solo se lo ha inculcado a sus alumnos, sino también a sus hijos.
Su carrera: Le ha dado grandes satisfacciones
Una de las más grandes satisfacciones que le ha dejado este deporte es que recientemente recibió un reconocimiento en Nueva York al lograr entrar al Salón de la Fama Internacional de Taekwondo.