A sus 26 años, Said Gutiérrez convirtió su profesión en una herramienta para ayudar a los demás… Originario de Escuinapa, relata que llegó a Mazatlán cuando era estudiante universitario con una meta clara: prepararse, cumplir sus sueños y encontrar una manera de mejorar la vida de quienes más lo necesitan.
Ve la fisioterapia como forma de servir
Hoy, señala que ese propósito lo llevó a emprender su propio consultorio de fisioterapia, donde acompaña a sus pacientes en procesos de rehabilitación que, para muchos, representan la oportunidad de recuperar movilidad, independencia y calidad de vida.
Said explica que el trabajo de un fisioterapeuta va mucho más allá de atender una lesión… A través de diferentes técnicas y ejercicios, busca recuperar el movimiento, disminuir el dolor y fortalecer el cuerpo después de una lesión, enfermedad o condición que limite las capacidades físicas de una persona.
Ahora estudia medicina
Además de ser fisioterapeuta, Said es osteópata y detalla que actualmente estudia una tercera carrera: Medicina.
El emprendimiento tampoco ha sido sencillo, reconoce que durante el camino se ha encontrado con retos, conflictos y momentos complicados; pero asegura que ver a una persona llegar con dolor o limitaciones y, después de un proceso de terapia, recuperar parte de su vida, es su recompensa.
Brindaba terapias gratuitas
Cuenta que en su comunidad empezó a brindar asesorías gratuitas e incluso atención a personas en situación de calle, donde en ocasiones llegaba a recibir apenas cinco pesos por su trabajo, dinero que, lejos de gastarlo en sí mismo, utilizaba para comprar equipo y continuar atendiendo a más personas.
Hoy, desde Mazatlán, Said asegura que su misión es sencilla, pero ambiciosa: seguir adelante, prepararse y, sobre todo, servir a la gente.