Hoy en “En los zapatos de”, nos adentramos en el mundo de la meditación, una actividad que para muchas personas se ha convertido en una pausa dentro de la rutina y una forma de buscar mayor calma y armonía.
En esta ocasión, conocimos a América Monjardín, maestra de meditación, quien encontró en esta práctica una herramienta para su propia vida y decidió compartirla con más personas.
No hay una sola forma de meditar en la vida
Para América, ser maestra de meditación no significa solamente guiar a las personas para que cierren los ojos y respiren. Cada clase requiere preparación y una intención diferente, combinando técnicas y ejercicios para conectar con el cuerpo y las emociones.
Escuchar y conectar con las personas
Durante la sesión, América explicó que uno de los mayores retos de este trabajo es que cada participante llega con una historia, una personalidad y una forma distinta de vivir sus emociones.
Por ello, busca que los asistentes no solo encuentren un momento de relajación, sino que aprendan a observar lo que sienten y a llevar esa práctica a su vida cotidiana.
Una pausa en medio del ritmo diario
América indicó que, en un entorno donde el estrés y las preocupaciones forman parte de la rutina, la meditación representa una herramienta para hacer una pausa, recuperar la calma y aprender a observar lo que pasa en la mente.
Una profesión para encontrar la calma
En los zapatos de América descubrimos que ser maestra de meditación también significa escuchar, guiar y acompañar a quienes buscan un momento para detenerse en medio de una vida acelerada. Una profesión que, más allá de enseñar a meditar, comparte una forma de conectar con uno mismo y hacer de la tranquilidad una práctica constante.












