Han pasado 365 días de la desaparición de Carlos Emilio Galván Valenzuela, un joven originario de Durango que viajó a Mazatlán para pasar unas vacaciones, las cuales se convirtieron en la pesadilla más grande en la historia de su familia.
Fue la madrugada del 5 de octubre de 2025 que, Carlos se encontraba con su padre y primas en un bar ubicado en los límites del malecón y la zona dorada del puerto, lugar en el que tras levantarse al baño ya no volvió a ser visto por sus familiares.