Al caer la noche, el malecón de Mazatlán se convierte en el escenario de una peculiar forma de disfrutar el verano.
El mar cambió los planes con el romper de las olas
El mar les cambió los planes, pero no las ganas de divertirse. Con el romper de las olas, juegan entre risas y chapuzones.
La familia Macías Virgen, originaria de Jalisco, no quiso dejar pasar la oportunidad de disfrutar del mar mazatleco.
“Al máximo. A pesar de que están las olas grandes, aquí estamos disfrutando, mojándonos, a eso venimos, a disfrutar”.
Niños y adultos esperan el momento para mojarse
Los niños corren para recibir la espuma que llega con fuerza; adultos y familias enteras se acercan para mojarse con las olas y refrescarse.
“Somos de Torreón y, pues, venimos al malecón porque no podemos ingresar, porque hay mar de fondo; ya de perdida, que nos rebote el agua”.
Familias provenientes de Torreón, Monterrey, León, Guanajuato, y otros puntos del país llegaron al puerto con la intención de conocer Mazatlán; pero esta vez, el Pacífico impuso sus propias reglas.
“Ay, no, pues no nos esperábamos mojarnos ahorita, pero ya nos bañamos. Ya me tocaba otra vez baño. Si hubiera sabido, me vengo en traje de baño”.
Tome precauciones para evitar accidentes
Pero, aunque puede parecer una actividad refrescante, se recomienda extremar precauciones para evitar accidentes por el alto oleaje.