Con el levantamiento oficial de la veda de jaiba en los litorales de Sinaloa y Sonora este fin de semana, el regreso de esta pesquería representaba una oportunidad para las familias dedicadas a la captura; sin embargo, en el embarcadero de la Isla de la Piedra, en Mazatlán, el panorama está lejos del optimismo.
Entre la inseguridad y la escasez, enfrentan otra temporada difícil
Aunque la actividad ya está permitida, varios pescadores aseguran que la inseguridad les impide salir a trabajar con tranquilidad, mientras que quienes sí se aventuran al mar regresan con pocas capturas debido a la escasez del crustáceo.
Poca oferta golpea sus bolsillos
Mencionan que la combinación de ambos factores ha golpeado directamente la economía de quienes dependen de esta actividad.
No hay jaiba; tienen que comprar de fuera
Comerciantes y pescadores señalaron que, ante la falta de producto en Mazatlán, han tenido que abastecerse de jaiba proveniente de campos pesqueros de otros municipios para mantener la venta al público y evitar quedarse sin mercancía.
Esperan la temporada camaronera para recuperarse
Explicaron que las ventas tampoco han repuntado como esperaban al inicio de la temporada, por lo que confían en que el levantamiento de la veda del camarón, previsto para septiembre, les permita recuperarse económicamente.
Para las cooperativas y las familias pesqueras, este año la esperanza navega entre redes vacías, un mercado lento y el temor que aún mantiene a varios hombres de mar lejos de sus lanchas.