Locatarios del área señalaron que, desde el inicio de las vacaciones, el flujo de personas ha bajado de manera atípica, afectando directamente sus ventas y, por ende, mermando su economía.
El sector comercial estima que la presencia de visitantes ha disminuido hasta en un 70 por ciento, lo que ha generado días con bajos o nulos ingresos.
Comerciantes resienten la baja del 70 % en asistencia.
Algunos emprendedores dedicados a la venta de alimentos aseguran que hay jornadas completas en las que no logran realizar una sola venta.
Esperan aumentar ventas al concluir las vacaciones.
Ante este panorama, los comerciantes confían en que, tras la Semana de Pascua, la afluencia de visitantes se normalice y sus ingresos mejoren.