Mientras el gobernador Rubén Rocha Moya presume que todo en Sinaloa está bien, la violencia en el estado, particularmente contra las mujeres, continúa en aumento y cobra la vida de jóvenes y detrás de estas cifras hay historias como la de Astrid y su hijo Dante, quienes fueron privados de la vida en diciembre de 2024. aunque el presunto responsable está detenido, la familia denuncia que el proceso judicial no avanza.