El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, respondió de forma tajante a los cuestionamientos sobre las acusaciones en su contra.
Esto ocurre en medio de señalamientos formales por parte del gobierno de Estados Unidos, que lo vinculan con el narcotráfico. A pesar de la gravedad, el mandatario estatal minimizó la situación y aseguró que “no va a pasar nada”.
Las acusaciones lo colocan en el centro de una supuesta red de protección al Cártel de Sinaloa, en la que también estarían implicados otros nueve funcionarios. Aun así, Rocha Moya afirmó mantenerse tranquilo y respaldado: “Estamos tranquilos, trabajando por Sinaloa, no va a pasar nada”.
Al ser cuestionado nuevamente, reiteró: “No voy a declarar más”, y ademas aseguró no haber recibido notificación oficial sobre posibles sanciones, como el retiro de su visa.
El gobernador insistió en que su agenda continuará con normalidad y llamó a la calma: “El llamado que les hago es que estén tranquilos, que sigamos trabajando por Sinaloa”.
¿Qué señalamientos enfrenta Rocha Moya y otros 9 funcionarios de Sinaloa?
De acuerdo con autoridades estadounidenses, las acusaciones incluyen conspiración para el tráfico de drogas, colaboración con estructuras criminales y el uso de cargos públicos para facilitar el envío de fentanilo, cocaína, metanfetamina y heroína hacia territorio norteamericano, presuntamente a cambio de sobornos millonarios.