Un día como hoy, 11 de agosto, pero del año 2014, el mundo perdió a uno de los actores más queridos de Hollywood: Robin Williams.
Robin fue mucho más que un comediante. Su talento para la improvisación, su calidez humana y su capacidad para emocionar, lo convirtieron en un ícono del cine.
Ganó un Premio Óscar como Mejor Actor de Reparto por Good Will Hunting y nos regaló interpretaciones inolvidables en cintas como La sociedad de los poetas muertos, Patch Adams, y Jumanji.