Un clavadista mazatleco contó los momentos desesperantes en que intentó rescatar de la fuerte marea a Juan, quien fue hallado sin vida en el puerto de Mazatlán el pasado domingo 11 de octubre del 2026.
“Me duele mucho la pérdida de nuestro amigo”, dice Ricky, quien se arrojó detrás de Juan al escuchar que pedía ayuda mientras la corriente marina lo arrastraban.
Cuenta que, momentos antes de aventarse el clavado, este le pidió que lo apoyara pidiendo cooperación a los presentes, sin embargo después de haberse aventado una espectadora notó que le costaba regresar a tierra.
La marea tenía mucha fuerza, al grado de que al verlo pidiendo ayuda, se arrojó detrás de él, pero las olas dificultaban el rescate.
El mar de fondo los arrastró
Ricky contó que al llegar con Juan, este ya había tomado agua. Inicialmente pudo jalarlo pero su amigo se encontraba desesperado al sentir que la corriente lo jalaba, por lo que intentó subirse sobre él.
La fuerte corriente los hundía, Ricky comenzaba a tomar agua mientras eran arrastrados por la marea, y tras cada ola, Juan se agotaba más.
Al volver a tomar aire intentó ubicar a Juan de nuevo, pero “adentro del agua no tenía la misma visión que la gente de arriba”.
“Pásame una acuerda” gritó Ricky, pero nadie lo ayudó: solo grababan
Comenzó a desesperarse entre la fuerza del mar y la impotencia de sacar a Juan, pidió ayuda a los espectadores que, según lo que cuenta, solo los veían con el teléfono en la mano.
“Pásame una cuerda” pero “la gente solo estaba grabe y grabe”, dijo. Ante esto, alcanzó a sujetarlo por última vez sin algo para sujetarlo, pero la marea se lo arrancó de las manos.
“La ola me lo soltó”, cuenta el clavadista decepcionado al no poder haber rescatado a Juan, a quien habría visto saltar años atrás y lo conocía como una persona muy servicial.













