El estado de Sinaloa tiene severos problemas en sus cuerpos de agua y se encuentran cada vez más cerca de padecer una bancarrota hídrica, aseguran especialistas de la entidad.
Sandra Guido, directora de Conselva Costas y Comunidades A.C. y Ciudadana del Año por el Consejo Consultivo de Grupo Salinas, manifestó que, tras el estrés hídrico vivido durante las últimas décadas en Sinaloa, este traería consigo una bancarrota hídrica, es decir, escasez de agua en un estado irreversible.
Río Presidio constata la crisis hídrica
Uno de los ejemplos claros, dijo, es el río Presidio, ubicado en la sindicatura de Villa Unión al sur de Mazatlán, del cual indicó hoy en día tiene una tasa de menos 18 y 22 por ciento de extracción.
Detalló que, potencialmente se trataría de extracciones ilegales de agua, lo que deja una tasa que resaltó como preocupante en un cuerpo que alimenta al océano.
Presa Picachos falso aliciente a problemática
Este fenómeno se suma a lo que Guido indicó como una falsa esperanza en la presa picachos, que pese a su capacidad de retención y distribución de agua, no es suficiente para hacer frente a una bancarrota hídrica.
Dio a conocer también que, del total de la capacidad de la presa, un 22 por ciento está distribuido entre Mazatlán y Concordia, lo que se traduce en un total de 94 millones de metros cúbicos para el puerto.
Sobredemanda de agua: no tiene balance con población
Dijo que esa distribución se hizo pensada en un Mazatlán de 2008, del cual no se tenía pensado el crecimiento que se vive hoy en día con poco más de 502 mil habitantes, según el censo del INEGI en 2020, por lo cual hay una sobredemanda.
Sectores con exceso de demanda
Respecto a la vocación turística e inmobiliaria que vive la perla del pacífico actualmente, indicó que la demanda pasa a recintos vacacionales; edificios e incluso campos deportivos como lo pueden ser de golf, lo que choca con sitios que se dedican al campo en la zona rural del municipio.