Cuando hablamos de peatones, no solamente mencionamos a las personas que transitan sin mayores problemas por las calles, sino también a las personas con discapacidad, que están en sillas de ruedas, usan andaderas, bastones o los propios invidentes, es por ello que es fundamental que tengan espacios seguros, así lo dio a conocer Ricardo Rodríguez Gastelum, experto en siniestralidad vial y urbanista.
El especialista explicó que se necesita más empatía de la gente por las personas que tienen capacidades distintas, es decir, tomarlos más en cuenta en la vía pública y no afectarlos cuando ellos caminan por las calles.
Rodríguez Gastelum indicó que hoy en día los espacios públicos no se respetan, hay decenas de puestos ambulantes que dificultan que las personas puedan caminar libremente por las banquetas.
“Cuando hablamos de diseño urbano con perspectiva de género, con perspectiva de accesibilidad universal, no solamente nos referimos a perspectiva de género seguro para las mujeres, y accesibilidad con rampas en las esquinas, nos referimos a que tenemos que considerar todas estas opciones que de alguna u otra manera facilitan o dificultan la movilidad de las personas o el goce o disfrute de su ciudad de las personas”.
Recomiendan ayudarlos para que su trayecto sea más fácil
El urbanista recomendó aplicar la solidaridad a aquellas personas que se les dificulta caminar por la vía pública por alguna discapacidad que tengan, por lo que acercarse a ellos y ofrecerles la ayuda es esencial para de ese modo facilitarles su trayecto, ya sea con el cruce de una calle, ayudarles a subir un camión, o simplemente acompañamiento.
Destacó que donde más convergen personas con discapacidad es en el primer cuadro de la ciudad, por lo que es más probable que allí se presente la oportunidad de ser empáticos.
En ese sentido, añadió que, si ven a un peatón con dificultades para desplazarse no olviden regalarles un par de minutos para que su día sea más agradable y con ello practicar la empatía.