Tras la solicitud de licencia por parte del senador Enrique Inzunza Cázarez, derivada de las acusaciones formuladas por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con el crimen organizado, la situación generó reacciones en la clase política sinaloense.
Desde la presidencia del Partido Acción Nacional (PAN) en Mazatlán, su dirigente, Luis Ángel Salinas, señaló que se trataba de una decisión que ya se esperaba; sin embargo, consideró que el morenista demoró en tomarla, ya que no es digno para la ciudadanía contar con un representante que enfrenta este tipo de señalamientos.
Piden trabajo sin omisiones; esperan trato equitativo para los acusados
El dirigente blanquiazul añadió que espera que la autoridad competente haga su trabajo y que no existan omisiones, tal como, afirmó, ha ocurrido en otros casos que involucran a integrantes de Morena señalados por presuntas irregularidades.
Caso de acusaciones a servidores públicos refleja crisis social
Respecto a las acusaciones y a la decisión de Inzunza Cázarez de suspender sus actividades legislativas, el líder partidista consideró que se trata de una confirmación de la crisis social que atraviesa la entidad.
Finalmente, Salinas Gudiño manifestó que el proceso que enfrentan Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, y Enrique Inzunza Cázarez, ahora también con licencia de su cargo, junto con el resto de los servidores públicos señalados, representa un síntoma del desgaste y eventual fin de Morena en Sinaloa.