Un niño de 11 años mató a su padre luego de que le quitara su consola de videojuegos como castigo, los hechos ocurrieron en Pensilvania, Estados Unidos.
De acuerdo con autoridades locales, los agentes acudieron a un reporte por detonaciones de arma de fuego en el domicilio. Al llegar, encontraron a un sujeto de 42 años sin vida, con una herida de bala en la cabeza.
El propio niño declaró a las autoridades que se molestó cuando su papá le quitó la consola y le pidió que se fuera a la cama. El menor buscó una llave en el cajón de su padre, abrió una caja fuerte con la intención de recuperar la consola y encontró un arma de fuego. El niño cargó el arma, caminó hacia el lado de la cama donde dormía su padre y le disparó.
El menor fue detenido, procesado como adulto, y enfrenta cargos por homicidio criminal.